El 22 de febrero de 1987 era domingo. Ese día, el arte y la vanguardia se pusieron de luto porque Andy Warhol, el mayor difusor del arte pop, desacralizador de mitos de la cultura y la política, murió en un hospital de Nueva York tras una intervención en la vesícula.
Andy Warhol había nacido en Pensilvania, hijo de una familia de emigrantes eslovacos. La familia Warhola, porque ese era su verdadero apellido, perdió al padre cuando el pequeño Andrew tenía 14 años y quizá esos años de penuria empujaron a Warhol a la búsqueda incesante del dinero.
Fue su madre, luchadora incansable, la que animó a Andy a pintar y a leer. Finalmente decide trasladarse a Nueva York y estudiar arte. Enseguida, además de colaborar con diversas revistas, trabaja como escaparatista y diseñador para grandes firmas como Tifanny’ s.
El dinero que tanto ansiaba, comienza a fluir y por fin puede llevarse a su madre a la “Gran Manzana”. Son los años en que cambia de apellido y de imagen, operándose la nariz y encargando el primero de las decenas de peluquines blancos que luciría a lo largo de su vida.
Descubre las serigrafías y mezcla el arte y el negocio, recibiendo encargos de grandes firmas para remodelar su imagen. Las sopas Cambell, Cocacola o el estropajo Brillo son algunos de sus clientes. Llegan las series de serigrafías de Marilyn, Mao o el Che y Warhol está ya en lo alto de la nube a la que quería subir.
Su afán de protagonismo le lleva a ser el centro de la vanguardia y se convierte en mecenas de quienes, por entonces, eran solo desconocidos.
Todo y todos pasan por “La Factoría”, el estudio del artista, donde se hace arte, cine y, sobre todo, música.
Es en La Factoría donde se fragua una experiencia que marcaría un hito en la historia de la música. Allí, bajo el padrinazgo de Warhol, se crea “The Velvet Underground”, un grupo de músicos poetas, entre los que estaban John Cale y Lou Reed. Junto a ellos, una mujer fascinante, Nico, que acabaría convirtiéndose en una hippy más de Ibiza, donde vivió hasta su muerte.
Andy Warhol estuvo, pues, muy relacionado con la música. Especialmente como productor del mítico álbum titulado “The Velvet Underground & Nico”, para el que diseño la famosa portada, con un solitario plátano que ocupa, con su enorme firma al pie, todo el espacio blanco del encarte.
Estábamos en los enloquecidos setenta y en ese disco no falta una canción dedicada a la “Heroína” que circulaba entre los asiduos de la Factoría. Eran las dos caras de Andy Warhol, un personaje al que le encantaba su apodo de Drela, mezcla de “Drácula y Cenicienta”, que recibió en 1990 el homenaje de John Cale y Lou Reed en un disco en directo titulado así. “Canciones para Drela”, aunque no era la primera vez que Lou cantaba a su mecenas y amigo. Lo había hecho también en 1970 en esta otra canción “El pecho de Anda” de su álbum “Transformer”.
Ilustración Musical:JAVIER ASTASIO, ROCÍO SÁNCHEZ
ÁLBUMES RECOMENDADOS: “The velvet underground & Nico” Y “Transformer”
Genesis, el grupo de rock británico liderado por Peter Gabriel, publicó su single debut The silent sun que se incluyó en su primer álbum From Genesis to revelation (1971).
Se iniciaba así la carrera de una banda que se convirtió en adalid del rock progresivo de los años 70.
El single estaba extraído del álbum de The Eagles, Hotel California, que vendió más de un millón de copias en EE UU. El disco fue el quinto del grupo californiano tras One of these nights (1975). Además del mítico tema que da nombre al LP, aparecen otros como Life in the fast lane, que también se colocó en los puestos altos de las listas de ventas.
Ese mismo año Eagles vio reconocido su trabajo con el Grammy al Disco del Año. El grupo se formó en Los Ángeles en 1971 con Don Henley (batería), Randy Meisner (bajo) y Bernie Leadon y Glenn Frey (guitarras). En 1972 se editó su álbum debut, homónimo. De ahí salieron dos grandes éxitos como Take it easy y Witchy woman. En 1974 publicaron On the border (1974), para el que desarrollaron un sonido más duro y añadieron a un tercer guitarrista, Don Felder. Tras el éxito de Hotel California vino The Long run (1979), tras el cual todos los miembros de Eagles emprendieron carreras en solitario.
La ex The Supremes, Florence Ballard, falleció en Detroit (EE UU) a los 32 años, víctima de una trombosis. Con 14 años formó parte del grupo The Primes, que más tarde pasaron a llamarse The Temptations. Precisamente, fue el líder de esta formación Milton Jenkins, quien la convenció para crear un grupo paralelo a The Temptations.
El resultado fue The Primettes, trío de éxito formado por Barbara Martin, Diane Earle, más conocida como Diana Ross, y la propia Florence Ballard. Pronto cambiarían el nombre y pasaron a llamarse The Supremes. Algunos de sus mayores éxitos fueron temas como Stop! in the name of love (1965) o Baby love (1975). Diana Ross fue siempre la que mejores críticas recibió y rápidamente su figura empezó a hacer sombra a las otras dos componentes del grupo. Ballard no pudo aguantar el protagonismo de su compañera. Se dio a la bebida y finalmente en 1967 abandonó el grupo. A partir de entonces, su vida no fue fácil, trató de iniciar una carrera en solitario en la que destacan tímidamente canciones como Forever faithful.