¿Habrá alguien en el PP de Madrid a quien no salpique la porquería? – Editorial de Juan Luis Cano.

17/05/2017, a las 05:00

¿Habrá alguien en el PP de Madrid a quien no salpique la porquería? Alguno de los miembros de ese partido de los que han merodeado por la capital desde lo del Tamayazo, allá por 2003, pertenecerá a otra especie que no sea la de los anfibios? Porque ha habido demasiadas ranas, como los calificó aquella, chapoteando en el mismo charco. Ellos han puesto las ranas aunque los sapos nos los hemos tenido que tragar nosotros, uno a uno. Cada vez que algún miembro del Partido Popular ha salido a la palestra y ha justificado con una mentira a alguno de sus corruptos, cada vez que alguno de ellos ponía la mano en el fuego por alguno de sus corruptos, cada vez que alguno de sus voceros, repartidos por los medios de comunicación patrios con el título de periodista de por medio, defendía a alguno de sus corruptos, cuando muchos de sus líderes se mostraban desafiantes ante los medios o ante los españoles en los púlpitos sagrados de la democracia, esgrimiendo ridículas excusas para proteger a alguno de sus corruptos, cuando lideresas campechanas, una y otra vez, se asomaban risueñas ante nuestras narices soltando idioteces, tratando de distraer la atención para que nadie se fijara en la cantidad de podredumbre que tenían detrás, debajo, encima o delante, acumulada durante tanto tiempo por sus corruptos, cada vez que algo así ha pasado durante todos estos años, nosotros nos hemos tenido que tragar el sapo.

Lo que está saliendo a la luz día a día y ayer fue especialmente revelador, es indignante. Lo de la operación Púnica, la operación Lezo, la operación Gürtell y las que seguirán, porque esto no parece que vaya a parar aquí, no sé cómo calificarlo, porque no encuentro un adjetivo que lleve dentro toda la rabia que provocan. El levantamiento de parte del sumario de la Púnica y las nuevas grabaciones que han salido a la luz en las que Ignacio González se pone a sí mismo y a todo el sistema organizado en el que se movía la política en la Comunidad de Madrid, en evidencia, los indicios que ve el juez Eloy Velasco de que el PP ha acudido dopado a unas elecciones tras otras, las sospechas de la Guardia Civil, que señalan a Cristina Cifuentes por prevaricación y cohecho, ella que había llegado para regenerar esto, por ser una de las responsables de las adjudicaciones a dedo a Arturo Fernández cuando formaba parte de la mesa de contratación de la Asamblea, lo que vendrá por el caso de otra compra sospechosa y de muchos más millones, por parte del Canal de Isabel II en la época de Gallardón, al que parece que puede llegar a salpicar también la porquería, la dimisión del subsecretario de Medio Ambiente, la imputación de la mujer del propio Ignacio Glez, la del empresario Villar Mir, el de OHL, por haber untado al partido de Génova, las mordidas que sacaban de la Plaza de Toros de las Ventas, del palacio de los deportes, de los conciertos, de las fiestas, de los mítines… Y vas a ver cuando empiecen a tirar de los colegios y los hospitales. Es un no parar de inmundicias.

Yo que Rajoy me iba a China ¿Y qué pensará hacer ahora Rivera, el de Ciudadanos? ¿Se tragará otro sapo? Porque los sapos empachan mucho, la gente de la calle lo sabe bien, porque es un plato que se ha repetido mucho en los menús.